Las estadísticas no son solo números.

Una de las consecuencias más dolorosas de esta crisis de salud global es que las familias se ven obligadas a mantenerse separadas en el momento más difícil. En muchos casos, las víctimas de este virus fallecen solas y sus familias son forzadas a estar de luto sin poder despedirse de sus familiares y amigos con un funeral. Pero todas las víctimas merecen ser recordadas, y sus amigos y familiares necesitan una oportunidad para despedirse.

Este memorial nos permite unirnos y ofrecer apoyo a las familias en duelo. Esperamos proporcionar un sentido de comunidad para cualquiera que sufra una pérdida en estos tiempos sin precedentes.

La vida es eterna, y el amor es inmortal,
y la muerte es solo un horizonte; y un horizonte no es más
que el límite de nuestra vista.

Rossiter Worthington Raymond